Fueron casi cuatro meses en tierras tailandesas. Claro, en el medio metí una escapada a Uruguay para cumplir con el deber ciudadano, pero sigue siendo un montón de tiempo. No me tiembla la voz para decir que Tailandia derrumbó todos mis prejuicios y se convirtió en uno de mis países preferidos del Sudeste y diría que en general.

Fue el tercer destino de viaje compartido con mi amiga Mercedes. Empezamos haciendo housesitting en Phuket y seguimos a dedo por diferentes rincones del sur de Tailandia. Cuando regresé de Uruguay nos volvimos a reencontrar en Phuket y lentamente enfilamos para el norte, no sin pasar a visitar a Nu y Meaw en Chumpon y festejar el cumple de Mer en Koh Phangan.

El pasaje por Bangkok fue demasiado fugaz así que en algún momento necesito volver. Esa ciudad es maravillosa y apenas pude disfrutarla un día. El norte fue otro viaje, mucho frío y montaña. Alquilamos moto varias veces y eso nos dio un montón de libertad.

Tres meses en Tailandia y todavía no habíamos llegado ni a Bangkok; las islas del sur nos habían absorbido. Resignar
Mi familia no me prohibió muchas cosas mientras crecía, pero hubo tres reglas que respeté a rajatabla durante (casi) toda
No quiero hacer la mochila. No quiero salir a la ruta. No quiero remar una conversación y poner cara de
Que viajar es caro, que necesitamos un mecenas atrás pasándonos plata todo el tiempo, un tío rico que no tenga
Un dolor de cabeza para quienes quieren manejar fuera de fronteras es tramitar la licencia internacional de conducir. Hasta hace
Muy cerquita de la turística isla de Phuket está el mirador Samet Nangshe donde se puede ver un hermoso amanecer.
Incomodidad Publico la nota y cierro la computadora; me duelen los ojos y la espalda. El clima lluvioso, gris y