No hay ningún cartel que anuncie la riña de gallos, pero tampoco se esmeran por disimular y esconder este lugar. A pesar de ser ilegal desde 1981, son eventos muy populares y las autoridades hacen la vista gorda. Resguardados en el escudo de una tradición religiosa, hace rato que las peleas tienen poco que ver con el hinduismo y mucho con el entretenimiento y el negocio.

Sé que soy una presencia no deseada: mujeres y turistas están prohibidxs en estos rincones de la aldea. Sin embargo, tengo el respaldo de un Mangku: hombre sagrado y referente en la cultura balinesa. Había ido a su casa en busca de sanar algunos dolores musculares y terminó invitandome a este particular evento. Como estoy en un momento que tengo el Sí fácil, acepté sin dudar aunque no tuviera idea a qué me estaba exponiendo.

Hace una semana estoy quedándome en una humilde aldea al norte de Bali, la isla más famosa de Indonesia. Alto en la montaña y muy lejos del circuito turístico, son días de bañarme con tierra, desayunar salchichas picantes y prescindir del papel higiénico.

This is the real Bali— me comenta mi anfitrión.

“Vaya que lo es” pienso, mientras avanzamos hacia la carpa desbordante de hombres, gallos y cigarros.

The real Bali

———————————————————————————————-

¿Te quedaste con ganas de saber más sobre la riña de gallos? Escribí una crónica para el portal ESCRITURA CRÓNICA sobre cómo fue vivir esta experiencia siendo una mujer extranjera.

———————————————————————————————-

La riña de gallos no fue la única experiencia bizarra en mi paso por Bali. Si querés ver el resto de mi viaje por la isla más famosa de Indonesia hace click acá

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *