Imaginate vivir en un país donde tu hijx, jugando con una pelota de metal que encontró en el patio, se lastime severamente cuando ésta explote en sus manos. Imaginate un lugar donde trabajar en el campo pueda poner tu vida en riesgo. Un lugar donde cocinar la cena para tu familia pueda transformar tu casa en humo. Este país existe. No está en guerra, pero aún así millones de personas viven día a día con la amenaza de municiones sin explotar. Bienvenidx a Laos

Así comienza el video que te pone los pelos de punta en el centro de visitantes de COPE: Empresa cooperativa ortopédica y prostésica, por su sigla en inglés. Si pasas por Vientián, es una visita obligada para entender qué pasó en este país durante los años 60’ y 70’, y cómo sigue siendo una amenaza hasta el día de hoy. Pero si la capital laosiana no aparece en tu itinerario, en este post quiero explicar las cosas más importantes para que, aún en la distancia, te acerques a la realidad de uno de los países más vulnerados del Sudeste Asiático.

Exposición en el COPE Visitor Center

Bombas de guerra ajena

Entre 1964 y 1973, en el marco de la Guerra de Vietnam, Estados Unidos arrojó más de dos millones de toneladas de municiones en el territorio neutral de Laos. Tal cantidad es equivalente a un avión cargado de bombas cada 8 minutos durante nueve largos años. Este ataque secreto y constante se debió a dos razones: contener y minimizar los focos comunistas en la zona norte, y cortar el camino vietnamita de Ho Chi Min que atravesaba Laos en el sur. Sin formar parte de ninguna guerra, Laos se convirtió en el país más bombardeado per cápita de la historia mundial, triste récord que mantiene hasta hoy en día.

Pero eso no es todo. Una de las municiones más utilizadas por los norteamericanos en aquel momento eran las bombas racimo, cada una conteniendo 680 bombitas del tamaño de una naranja, pero capaces de generar fuerte daño en un radio de 30 metros. Se estima que entre el 10% y 30% de estas pequeñas bombas fallaron al explotar, convirtiéndose en un riesgo mortal sin fecha de caducidad.

Trabajadores en campos de arroz, niñes jugando en el patio de sus casas, mujeres cocinando para sus familias y buscadores de metales, son potenciales víctimas de estas bombas que ante el menor golpe o exposición a altas temperaturas pueden explotar. Desde que cesaron los bombardeos, cerca de 20.000 personas murieron o fueron heridas severamente por estos dispositivos.

Mapa del bombardeo de EEUU sobre Laos (tomado de Legacies of War)

Qué hace COPE

En el COPE Visitor Center hay una pequeña pero muy bien armada exposición que detalla esta historia y da cuenta de las acciones que la organización realiza con el fin de minimizar los daños. Miles de hombres y mujeres recorren Laos limpiando las zonas vulnerables, a la vez que educan a las comunidades a vincularse de manera segura con el entorno. El 40% de las víctimas han sido niños y niñas atraídos por la curiosidad de objetos que parecen pelotas y juguetes.

Tal como su nombre lo indica, en COPE también se encargan de dar apoyo ortopédico y de rehabilitación a quienes sufrieron amputaciones o lesiones severas, lo cual ha sido fundamental para mejorar la calidad de vida de miles de víctimas. Si querés saber más acerca de la organización, podés visitar su página web o ver el siguiente video, muy bien armado y claro.

La tragedia en la cotidianeidad

Fue tan grande el bombardeo y la cantidad de metal disponible, que lxs laosianxs adaptaron los restos de misiles a su cotidianeidad. Bombas transformadas en utensilios de cocina, herramientas de trabajo y hasta soportes para levantar las casas y evitar inundaciones. La guerra forma parte de la historia e idiosincrasia laosiana, aunque no figure en ninguna acta de paz.

En los campos de refugiados, niños y niñas volcaron sobre papel las imágenes que atravesaron con dolor y sangre sus retinas, significando un brutal testimonio. Estos dibujos y pequeños textos fueron recibidos por la organización Legacies of War y algunos de ellos también forman parte de la exposición en COPE. Duro, trágico y real, pero tal vez sanador.

Dibujos realizados por niños y niñas sobrevivientes a los bombardeos,.

COPE: Información práctica

El COPE Visitor Center está abierto todos los días de 9.00 a 18.00 hs. Se encuentra en el predio del Centro Nacional de Rehabilitación, pero es muy fácil seguir los carteles hasta la entrada. No hay que pagar ningún ticket, pero las donaciones son gratamente bienvenidas. Hay postales, remeras, llaveros, libros y otros objetos de merchandising con los que se puede colaborar.

Fachada del COPE Visitor Center